Como sílabas son las notas de este río sin nombre

Como sílabas son las notas de este río sin nombre

Un poema de Joan de la Vega

Como sílabas son las notas de este río sin nombre,
como palabras dictadas por una lengua extinguida.

Un pájaro falciforme planea sobre el curso del agua quebrando el valle. A un lado parecen ordenadas las bordas, al otro las artigas. Enfrente, la tersura infranqueable del bosque. Al fondo del corredor flota una cima inmóvil.

Aún creo en los valles como madres con voz de estío.

Valle incandescente donde fluctúan los sueños sin retorno.

[Joan de la Vega (Santa Coloma de Gramenet, 1975) dirige las editoriales La Garúa y Tanit. Es autor de los poemarios Intihuatana (Seuba, 2002), Ladino (Trea, 2006), Trilces Trópicos. Poesía emergente en Nicaragua y El Salvador (La Garúa, 2006), La montaña efímera (Paralelo Sur, 2011), Una luz que viene de fuera (Paralelo Sur, 2012), 365 haikus y un jisey (Rúbrica, 2012), Y tú, Pirene (Denes, premio César Simón, 2013), El verd, el roig, el negre (Pont del Petroli, 2014), Bare nostrum (Tanit, 2015), Manat de dol (Pont del Petroli, 2016) y En manos del aire (Libros En Su Tinta, 2017) volumen que recoge gran parte de su obra poética en castellano y al que pertenece este texto, publicado originalmente en La montaña efímera. También ha aparecido en antologías como Campo abierto. Antología del poema en prosa en España 1990-2005 (DVD Ediciones, 2005) y Pájaros raíces, en torno a José Ángel Valente (Abada Editores, 2010), y en revistas como Alhucema, Turia, Piedra del Molino, Vulcane, Nayagua, The Barcelona Review o Letra Internacional. Imagen de cabecera].

La luz interior

La luz interior

«Barcelona, ciudad comprimida entre colinas y rodeada de ásperos suburbios, capital apasionada de la insurrección proletaria, era su maquis, aunque ellos conocían suficientemente las montañas para ocultarse en ellas y volver. Su transporte eran taxis requisados y coches robados; sus lugares de cita las colas de autobús o las puertas de los estadios de fútbol. Su equipo lo formaban la gabardina, tan cara al pistolero urbano desde Dublín hasta el Mediterráneo, y la bolsa de compras o la cartera para ocultar armas de fuego o bombas. Su aspiración era “la idea” del anarquismo, este sueño totalmente intransigente y lunático que muchos compartimos, pero que pocos, salvo los españoles, han tratado de llevar a la práctica, al coste de la derrota total y de la impotencia de su movimiento obrero. Su mundo era un mundo en el que los hombres son gobernados por la moralidad pura según el dictado de la conciencia; donde no hay pobreza, ni gobierno, ni cárceles, ni policías, ni coerción o disciplina que no surja de la luz interior; sin otro lazo social que la fraternidad y el amor; sin mentiras; sin propiedad; sin burocracia. En este mundo todos son puros como Sabaté, que nunca fumaba ni bebía (salvo, naturalmente, un poco de vino en las comidas) y que comía como un pastor incluso justo después de haber asaltado un banco. En un mundo así, la razón y la frustración sacan a los hombres de las tinieblas. No hay nada que se interponga entre nosotros y este ideal salvo las fuerzas del mal, burgueses, fascistas, stalinistas e incluso anarquistas renegados, fuerzas todas ellas que deben ser barridas, aunque naturalmente sin caer en los vicios diabólicos de la disciplina y la burocracia. Es un mundo en el que los moralistas son también pistoleros, no sólo porque las pistolas matan a los enemigos, sino también porque son los medios de expresión de hombres que no pueden escribir los panfletos ni hacer los grandes discursos con los que sueñan. La propaganda por la acción sustituye a la propaganda verbal».

[Texto extraído del ensayo Bandidos, del historiador británico Eric Hobsbawm; editorial Crítica, año 2001, página 136. Imagen: Quico Sabaté, abatido en Sant Celoni el 5 de enero de 1960].

Zona Nord

Zona Nord

Barrio en la periferia de Barcelona. Una casa inundada de luz. Hay recuerdos en la madera: memoria de antigua intemperie, cartografía de libros hendidos, relación de los mapas del exilio. Los muebles guardan en su silueta la ternura de los escombros. El metal anuncia en las ventanas el tiempo de los asesinos, la edad de las prisiones. El televisor proclama la filiación del hijo del hombre, la asolación de los océanos, la perdurabilidad de sus fronteras. No obstante: la voluntad de Antígona de enterrar a los muertos. No obstante: la lluvia en mayo: el vuelo de los pájaros: la belleza de ciudades abandonadas. No obstante: la esperanza o algo semejante a la esperanza.

[Imagen: Ciutat Meridiana vista (vislumbrada, más bien) desde Torre Baró: dos de los tres barrios, junto a Vallbona, que conforman la llamada Zona Nord del distrito de Nou Barris, Barcelona].

El perseguidor #4: cuatro de febrero

El perseguidor #4: cuatro de febrero

A la sombra se cobija el amo y señor de esta ciudad muerta.
Patricia Heras

Programa dedicado al caso 4F, del que se acaban de cumplir diez años. Siguiendo el documental Ciutat Morta y el libro Poeta muerta, recordamos uno de los episodios más terribles de corrupción policial y política en la historia reciente de la ciudad de Barcelona.

Puedes escuchar el programa aquí:

Y también aquí.

Tracklist:

– «I’ve Got To Surf Away» / Le Grand Miercoles
– «Ciutat Morta» / KOP
– «Manhattan» / Enrique Morente & Lagartija Nick
– «Historia Triste» / Gallo Claudio
– «Le Matin Des Noires» / John Coltrane & Archie Shepp
– «Qué Te Voy A Contar» / Hechos Contra El Decoro
– «Dub 125» / Ki Sap
– «El Año Que Mataron A Salvador» / Loquillo
– «’Round Midnight» / Charlie Parker
– «Miénteme» / Niño De Elche
– «Hivern» / ZOO

[Imagen: Patricia Heras; fuente: Cafè amb llet].