Todos somos sospechosos

Todos somos sospechosos

El pasado viernes, con nocturnidad y alevosía, Anti-folk (La Garúa, 2021) se dejaba ver en la rueda de reconocimiento del programa de Radio 3 Todos somos sospechosos; en concreto en la sección de poesía que coordina la periodista y escritora Ale Oseguera, y en compañía del libro de Mónica Caldeiro Latitud Sur (Varasek, 2021).

[Imagen: fotograma de la película Sospechosos habituales (Bryan Singer, 1995); fuente: FilmAffinity]

Anti-folk

Anti-folk

La editorial de poesía La Garúa acaba de publicar Anti-folk, mi nuevo libro.

[Imagen: Bob Dylan gritando a la banda (literalmente: los músicos que le acompañan en este concierto montarían poco después el grupo The Band) que toquen «jodidamente fuerte» la canción «Like a Rolling Stone», después de los abucheos e insultos —le llamaron, entre otras cosas, «Judas»— de un público muy enfadado por la transición de Dylan del folk al rock & roll; Free Trade Hall de Manchester, mayo de 1966].

Stalingrado

Stalingrado

Un poema de Marco Antonio Raya

El frío era un gallo, alcaudón,
matando al resto
de la columna. No hay pasos
que revelen el camino. El enemigo
es tan grande que parece una porción arrancada

del mismo techo
del espacio.

De qué sirve esperar, mi capitán,
si hemos fallado a nuestros muertos.

[Del poemario Mono (La Garúa, 2016), de Marco Antonio Raya (Córdoba, 1978). Imagen: batalla de Stalingrado].

Sobre la coloración críptica de los mataderos abandonados

Sobre la coloración críptica de los mataderos abandonados

Un poema de John Kinsella

El hedor fugitivo de la carne chamuscada
se abre paso hacia los ventanales
entreabiertos —un asado
en el jardín detrás de la cerca.

Pienso en ti mientras nadas
en Coogee, en mi paseo en coche
por el ojo de la calle Ocean Beach,
ciego por el tajo acerado
de los reflejos del mar,
recuperando mi visión
al fijarme
en la coloración
críptica
de los mataderos abandonados.

[Del libro El silo. Una sinfonía pastoral (La Garúa, 2019), del poeta australiano John Kinsella (traducción de Katherine M. Hedeen y Víctor Rodríguez Núñez). Kinsella es vegano y, junto a la escritora Tracy Ryan, mantiene este blog sobre poesía, anarquismo y antiespecismo. Imagen].

Como sílabas son las notas de este río sin nombre

Como sílabas son las notas de este río sin nombre

Un poema de Joan de la Vega

Como sílabas son las notas de este río sin nombre,
como palabras dictadas por una lengua extinguida.

Un pájaro falciforme planea sobre el curso del agua quebrando el valle. A un lado parecen ordenadas las bordas, al otro las artigas. Enfrente, la tersura infranqueable del bosque. Al fondo del corredor flota una cima inmóvil.

Aún creo en los valles como madres con voz de estío.

Valle incandescente donde fluctúan los sueños sin retorno.

[Joan de la Vega (Santa Coloma de Gramenet, 1975) dirige las editoriales La Garúa y Tanit. Es autor de los poemarios Intihuatana (Seuba, 2002), Ladino (Trea, 2006), Trilces Trópicos. Poesía emergente en Nicaragua y El Salvador (La Garúa, 2006), La montaña efímera (Paralelo Sur, 2011), Una luz que viene de fuera (Paralelo Sur, 2012), 365 haikus y un jisey (Rúbrica, 2012), Y tú, Pirene (Denes, premio César Simón, 2013), El verd, el roig, el negre (Pont del Petroli, 2014), Bare nostrum (Tanit, 2015), Manat de dol (Pont del Petroli, 2016) y En manos del aire (Libros En Su Tinta, 2017) volumen que recoge gran parte de su obra poética en castellano y al que pertenece este texto, publicado originalmente en La montaña efímera. También ha aparecido en antologías como Campo abierto. Antología del poema en prosa en España 1990-2005 (DVD Ediciones, 2005) y Pájaros raíces, en torno a José Ángel Valente (Abada Editores, 2010), y en revistas como Alhucema, Turia, Piedra del Molino, Vulcane, Nayagua, The Barcelona Review o Letra Internacional. Imagen de cabecera].